sábado, 24 de agosto de 2019

La chapa que dice lo que tú no puedes

Hay ocasiones en las que te gustaría mandar a la... bueno, ya sabes dónde queremos decir, ¿a que sí? El problema es que no siempre puedes decirlo y eso es un problema, y además de los gordos porque te vas envenenando con tu propia rabia y, al final, lo que sale es mucho peor.

Pero también puedes probar a que sea otra cosa la que diga lo que piensas por ti. ¿Qué tal una chapa de Positivos



Imagina la situación. Has discutido con un compañero porque no lleva razón. Y por culpa de eso te has metido en un lío. Ahora bien, resulta que quieres decirle cuatro cosas bien dichas, pero no puedes hacerlo porque sería empeorar la situación. ¿Qué hacer?

No hay problema, tienes la chapa de los pepinos. Y esa sí que tiene un mensaje directo para él: que te den por donde amargan los pepinos. Oye, que si se siente aludido él sabrá, que tú solo llevas una chapa molona en tu camiseta y no has dicho ni mu por tu boquita. Si piensa que va dirigido a él será porque habrá hecho algo mal, ¿no crees?

lunes, 5 de agosto de 2019

La taza de la juventud

No se sabe por qué, la propia sociedad ha impuesto que una persona de 20 años sea joven, de 30 ya no tan joven, y de 40 te consideran un viejo con el que no se puede salir ni está a la moda. Y en realidad eso es muy subjetivo. De hecho, hay mujeres y hombres de 80 años que son capaces de superar a niños de 20 años en las fiestas, y eso que se supone que su edad no es para hacerlo. 



Pero la sociedad hoy día ha impuesto esos cánones y en Positivos se han propuesto romperlos. ¿Cómo? Pues con las tazas "de la juventud"

Y es que en Positivos te vas a encontrar con tres tipos de tazas que seguro te hacen acordarte de algún amigo o familiar que las necesita desesperadamente. Más que nada para afianzar su creencia. 

Aún soy joven. Para aquellos cuya edad es solo un número y nada más. Se trata de lograr que la otra persona se sienta como él quiera, no como la edad le imponga. 

Ya no soy joven. Para los que aceptan lo que dice la sociedad (también se puede ir en contra de ella) y aceptar que ha llegado el momento de pensar que la juventud es para otra persona. 

Ya no eres joven. Esta es quizá la taza más irreverente para regalar. Pero, oye, que seguro que a más de uno, a modo de broma, le gusta para algún amigo. 

Ahora, es cosa tuya: ¿eres joven o sucumbes a los años?